Desde hace muchos años nos dimos cuenta de la importancia de ver por la calidad de vida de los pacientes, y no sólo por su salud.
A este respecto, el modelo humanista de los Dres. Watson y Kitwood han tenido gran influencia a nivel mundial. A ellos se debe el modelo humanista centrado en la persona, que considera a los cuidados de una persona enferma como una praxis sanadora en sí. En su teoría consideran que los pacientes requieren cuidados totales- promotores del humanismo, la salud y el bienestar del enfermo al mismo tiempo. Postulan que el trabajo de cuidados no debe estar regido por un comportamiento orientado a tareas, deshumanizado, mecánico, sino por un trabajo humano donde la sensibilidad, el amor y la conciencia juegan un papel fundamental. En consecuencia, en el modelo humanista siempre se ve a la PERSONA-con-una- enfermedad que puede afectar parte de su vida y de su funcionamiento diario. Pero, nunca a la ENFERMEDAD-de-la-persona, como una parte determinante de su identidad o individualidad. Muchas de sus ideas han sido incorporadas en centros de rehabilitación, hospitales, centros de cuidados paliativos y centros geriátricos de la unión americana, la gran bretaña y el mundo. Bajo esta perspectiva, el modelo Sinank’ay es: Un servicio geriátrico integral que incorpora de manera única el conocimiento médico con el trato amoroso y respetuoso hacia el adulto mayor dependiente, como lo propone el modelo humanista de cuidados. Es importante señalar que todo este servicio se brinda en un medio ambiente apropiado, y armonioso que se respira en toda la Institución.
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